LOS ESPACIOS DE ALUMBRA

CRUCERO / CAPILLA

Hospital Real

Tras la conquista de Granada, los Reyes Católicos comienzan un programa constructivo en la ciudad con el que pretenden transformar la imagen de esta y sus símbolos de poder, a través de distintas edificaciones civiles y religiosas.

Aunque su fundación data de 1504, el Hospital Real es el resultado de una superposición de estilos que reflejan la evolución de la arquitectura desde el  siglo XV hasta el siglo XVIII. La planta del edificio responde a un cuadrado en el que se inserta una cruz griega en dos alturas, generando un patio en cada uno de sus ángulos. Sobre esta planta aparecen elementos decorativos que van desde el gótico del cimborrio y el plateresco de algunas ventanas exteriores, al renacimiento de los patios de los mármoles y de las columnas o el barroco de la portada de Alonso de Mena.

En su construcción participaron dos figuras de referencia en la historia de la arquitectura, Enrique Egas y Diego de Siloe, así como maestros canteros y carpinteros que trabajaban en sus círculos, destacando Pedro Morales y Jerónimo de Palacios vinculados al primero, y Juan de Plasencia y Melchor Arroyo, cercanos al segundo.

Desde 1971 el edificio es destinado a fines universitarios, convirtiéndose con la llegada de la década de 1980 en la sede del Rectorado, Servicios Centrales y la Biblioteca General Universitaria.

Fuente: https://patrimonio.ugr.es/bien-inmueble/610/

AUDITORIO / CAPILLA

Escuela Técnica Superior de Arquitectura

La Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Granada (ETSAG) se localiza en uno de los edificios más emblemáticos del popular barrio del Realejo.

El inmueble cuenta con una dilatada historia que ha configurado su actual estructura, comenzando por su uso como vivienda por Stefano Centurione ya en el primer tercio del siglo XVI. A la muerte del titular, el edificio es adquirido por Juan Hurtado de Mendoza en 1540, que aprovecha su situación privilegiada y las estructuras existentes para transformarlo en un palacio que será la residencia de los Mendoza hasta mediados del siglo XVII, uso que mantiene hasta que en 1776 Don Joaquín Palafox Centurión, Almirante de Aragón que da nombre hoy al inmueble, lo venda al Arzobispado de Granada.

Los Mendoza utilizan la primitiva construcción de Stefano Centuriones para desarrollar una casa-palacio a la manera de la tradición granadina, edificando dependencias en torno a un patio central con galerías. En su interior, la decoración de las estancias nobles se caracteriza por el uso de heráldica, grutescos, guirnaldas y otros elementos de estética renacentista, combinados con la tradición de la carpintería mudéjar en artesonados y alfarjes de excelente factura que aún hoy pueden contemplarse en algunas de sus salas.

El Arzobispado transformará el palacio para adaptarlo a su nueva función hospitalaria entre 1776 y 1780, constituyendo la intervención en la fachada la modificación más importante, ya que junto a la imponente portada nobiliaria se ubica la entrada a la capilla del hospital, que ocupará la esquina oriental de la fachada. En esta intervención destacará la portada del templo, realizada en piedra de Sierra Elvira en una tonalidad inusualmente oscura, que se superpone a un muro de ladrillo visto, marcando la separación entre el ámbito civil y el religioso a través del uso de materiales diferentes.

Será en 1866 cuando el edificio albergue la última de sus funciones como Hospital Militar antes de pasar a formar parte del patrimonio inmueble de la Universidad de Granada en 1980, convirtiéndose en la sede de la ETSAG en 1994, recientemente inaugurada tras las intervenciones de rehabilitación y reforma dirigidas por el arquitecto Víctor López Cotelo, que le han valido el Premio de Arquitectura Española en 2015. 

Fuente: https://patrimonio.ugr.es/bien-inmueble/e-t-s-de-arquitectura/